«Es terrible pensar que no sabes educar»

DIAIODEIBIZA.ES-18/02/2011-NIEVES GARCIA GALVEZ
Maria Carme Boqué, doctora en pedagogía y especialista en mediación y resolución de conflictos: 
La especialista cree que los padres deben ser el referente de sus hijos y han de hacerles saber que los aceptan «incondicionalmente»

Licenciada en Ciencias de la Educación, maestra y doctora en Pedagogía, Maria Carme Boqué es miembro de diferentes asociaciones del sector educativo y del ámbito de la gestión positiva de conflictos. Boqué apuesta por la mediación, basada en escuchar al otro, como manera de resolver los problemas. «Conflictos hay en todas partes y en mediación aprendemos a salir fuertes», dice.

¿Qué explicará hoy en su conferencia?
Intentaremos dar respuesta a inquietudes que tenemos cuando convivimos con los demás. Creo que será una charla práctica, centrada en cuestiones que preocupan individualmente y dando pistas sobre cómo actuar.

¿Está orientada a las relaciones entre padres a hijos?
Lo enfocamos bastante al trabajo con los chicos y los adolescentes, pero en el ámbito de la convivencia, como todos queremos ser felices, que nos valoren, tener amigos..., uno se lo acaba aplicando a sí mismo y a sus compañeros de trabajo, a su suegra...

Usted es pionera en aplicación de técnicas de mediación, ¿en qué consisten?
La mediación es un proceso de escuchar, donde las personas que tienen un conflicto asisten, hablan de lo que les preocupa con ayuda de los mediadores, que ni les dan la solución, ni les juzgan, sino que les ayudan a comprenderse y buscar juntos una solución buena para ambos. Es ganar y ganar, no que uno gane y el otro pierda, pues así el conflicto no estaría resuelto.

¿La mediación es la forma más adecuada de resolver los conflictos?
Es la más natural porque es muy próxima, es la primera a la que se debería recurrir. Cuando recurrimos a denuncias o juicios no se soluciona el problema, sino que se agrava; en el ámbito educativo, expulsar a un chico o una chica, aunque esté justificado, tiene efectos muy negativos, porque no arregla nada.

En educación,¿qué aporta la mediación frente al castigo?
Hay una gran diferencia: el castigo es impues-to y la mediación se basa en la ley de la oferta, tomas conciencia de lo que has hecho y tienes la necesidad de repararlo y, como es voluntaria, tiene un nivel de éxito mucho mayor. Es duro ser sancionado y que no puedas arreglarlo; hay que dar oportunidad a las personas, sobre todo cuando crecen y están aprendiendo, de que reparen sus errores. Además, la mediación no quita responsabilidad pero tampoco culpabiliza y el castigo sí. El castigo enfoca al pasado: por lo que hiciste ahora te prohibiré...; la mediación es de futuro: debes aprender que el futuro debe ser de otra manera, arregla lo que has hecho.

¿Dónde nacen los conflictos?
Conflictos hay en todas partes y en mediación aprendemos a salir fuertes, a no vivirlos negativamente. Hay estudios que dicen que los más graves no ocurren en el centro escolar sino en los espacios de ocio de los jóvenes, cuando no están los padres. Por eso a veces tenerlos controlados no sirve de nada; en algún momento tienen que estar con sus amigos y necesitan saber decir: ´no, para, quiero esto o quiero lo otro´.

¿Hay menores conflictivos o se viven situaciones de conflicto?
Hay situaciones que hacen que las personas tengan más conflictos. También hay quienes necesitan terapia y no mediación; si tienes problemas contigo mismo, necesitarás terapia.

¿Qué no se debe hacer ante un conflicto?
Huir, no hacer nada. Así te equivocas seguro, es mejor intervenir mal, pues como mínimo demuestras que te importa la otra persona.

¿Cree que los jóvenes saben dialogar?
No, ni saben los jóvenes ni sabemos los adultos, porque en una discusión, cuando alguien te argumenta, en lugar de escucharle ya estás pensando cómo vas a contraatacar.

¿Se les puede a enseñar a resolver sus diferencias mediante el diálogo, escuchando a los demás, en los centros educativos?
Se puede y lo aprenden antes que los adultos.
A nosotros, si nos dicen que vamos a mediación y nuestro enemigo ganará algo, respondemos que preferimos que pierda, hundirlo, y eso pasa en casos de divorcio. Con los chicos, en cambio, cuanto más pequeños, es más fácil, más natural, son más creativos, ponen menos límites...

¿Falta diálogo entre padres e hijos?
Sí, por falta de tiempo, y muchas veces el tiempo que habría que dedicar a hablar se destina a hacer: ¿Qué hacemos este fin de semana?.

¿Cómo debería ser el diálogo?
La persona que habla tiene que ser capaz de decir exactamente lo que piensa sin que sea necesario ofender al otro. Te tienes que centrar en el problema, atacarlo, y respetar a la persona.

¿Cree que los padres conocen a sus hijos?
Hay bastante desconocimiento. El mundo en que viven los niños es ya muy virtual y nosotros somos de una generación de inmigrantes digitales; entender cómo es su mundo nos cuesta y no hay más remedio que formarse como padres.

¿Qué han de hacer para llegar a los chicos?
Aceptarlos incondicionalmente, hacerles saber que los querrás y los protegerás toda la vida, hagan lo que hagan. Han de ser un referente y si hace falta poner límites, se ponen, porque hay peligros donde no ha de entrar nadie.

Cada vez se delega más en los profesores, ¿es un error?
No lo apruebo, pero lo entiendo porque la sociedad está muy especializada y los padres están algo desorientados, piensan que no lo harán bien y delegan, eligen colegios y los pagan, se sacrifican, pensando que ellos no saben y esto es terrible. Que un padre piense que no sabe educar a sus hijos es lo peor.

Pero saben...
Y son el referente mejor para sus hijos.

¿Falta comunicación entre los padres y los profesores?
No es que falte comunicación, sino que la manera como se enfoca está equivocada. Los padres tienen un rol educador muy diferente al del maestro, pero estos terrenos están un poco confundidos. A veces pedimos a los padres que ayuden a los niños en las tareas académicas, pero yo pediría que ayuden a desarrollar valores, motivaciones, para que hagan esas tareas.

¿Cree que ha aumentado la violencia en los centros escolares?
No. Los estudios dicen que no hay más violencia, hay menos, pero, por suerte, ha aumentado la sensibilidad: lo que antes se consideraba una broma o una colleja merecida, ahora es innecesario, una humillación, una forma de violencia extrema y nos disgusta. Igual que ha pasado con otro tipo de violencia, como la de género. Nos indigna que otro ser humano sufra, y la mediación ayuda a no estar indiferente.

Habla de violencia de género y parece que ciertos roles se perpetúan entre los jóvenes...
Es lamentable pero hay muchas chicas que se empequeñecen ante los chicos y esto nos lo hemos de plantear, por qué necesitan estar sometidas. Sí, está pasando bastante.

¿Y la mediación ayuda también en esto?
Sí, porque los chavales aguantan cosas en silencio por no ser chivatos, porque los demás se reirían. Y la mediación es un espacio confidencial en el que te defiendes a ti mismo, con lo que no eres cobarde, y no hay violencia, ni insultos, es un espacio de seguridad, de comprensión.

Bookmark and Share
Opiniones
No existen opiniones para este elemento.
Calle Génova 15
28004 Madrid
Teléfono: 91 557 70 71. Fax: 91 319 69 29
e-Mail: info@mujeresenigualdad.com
Facebook Twitter Flickr Youtube

Esta página está optimizada para navegadores
Chrome, Internet Explorer 9 y Firefox 4.0

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y optimizar su navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta nuestra
política de cookies