"Nuestros hijos aprenden que hay que seducir, hacer trampas y mentir para tener éxito"

La psiquiatra considera que cada vez hay más 'personas perversas' y analiza los motivos del abuso de debilidad
LAVANGUARDIA.COM-26/09/2012-RAQUEL QUELART

Probablemente en más de una ocasión ha tenido la sensación de que alguien  quiere aprovecharse de usted. El problema surge cuando esa extralimitación  supone un grave perjuicio para la persona estafada, timada o manipulada. La  psiquiatra, psicoanalista y psicoterapeuta de familia Marie – France Hirigoyen  aborda en El abuso de debilidad (Editorial Paidós) los agravios  cometidos contra los que están en situación de debilidad o que se sienten  débiles aún sin serlo y que acaban permitiendo que personas sin escrúpulos los  utilicen y se aprovechen de ellos con total impunidad. Según la autora, este  tipo de casos van al alza y por eso exige que los estados protejan a los  ciudadanos más vulnerables. La psiquiatra ha escrito también El acoso moral,  Las nuevas soledades, Mujeres maltratadas y El acoso moral en el  trabajo.

- En Francia es conocida por ser la  impulsora de la denuncia del acoso moral, ¿ahora qué le ha llevado a escribir  sobre al abuso de debilidad?
- En estos temas el límite entre lo  normal y lo anormal es muy poco preciso y, por lo tanto, me pregunté cuál era  esta zona gris. Las personas que yo trato que han sido víctimas de acoso o de  violencia psicológica se quejan de que, a pesar de que en Francia existe una ley  que lo regula, es difícil aportar pruebas porque hubo “consentimiento”.

- Póngame un ejemplo.
- En el acoso  sexual puede ser que un hombre presione a una mujer hasta el punto que acabe  invadiendo su psique y su presencia y ella no tenga ningún medio para resistirse  psicológicamente. Podríamos decir que esto sucede porque esa mujer es débil,  pero no es así, sino que la técnica para invadirla es muy eficaz.

- En este sentido, ¿cuál es su principal  preocupación?
- Cómo se llega a aceptar una situación que no nos  conviene. Una de las objeciones al primer libro que escribí, el del acoso moral,  hacía referencia a que no había tantos comportamientos  perversos en la  sociedad, pero ahora es algo indiscutible: cada vez hay más personas perversas  en el mundo. 

- ¿Y cuál es el fundamento de  esta conclusión?
- Pienso que nuestra sociedad ha cambiado bajo la  influencia de los actuales métodos de gestión y de los nuevos medios de  comunicación. Las cosas van muy deprisa y todo parece posible instantáneamente.  Por ejemplo, en el mundo laboral se utiliza a las personas como si fueran piezas  de ajedrez, se les promete muchas cosas maravillosas sobre su futuro profesional  y después se las desecha cuando no se las necesita. Hay una especie de cinismo  generalizado y el motor esencial de nuestra sociedad es el poder y el dinero.

- Suena desesperanzador.  
- Se ha demostrado con los grandes escándalos internacionales ocurridos  recientemente de banqueros, políticos y dirigentes que han hecho trampas, han  mentido y no les ha pasado nada. Nuestros hijos aprenden que hay que seducir,  hacer trampas y mentir para tener éxito. Esto es grave. Los casos de  manipulación que trato son una especie de alegoría de lo que sucede en el mundo.

- ¿Qué persigue con esta denuncia  social?
- En nuestra época los criterios para tener éxito profesional  o político son exactamente los mismos que utilizan los perversos oradores o  manipuladores, casi psicópatas, que describo en el libro. El objetivo es que nos  interroguemos y que a través de estos casos, que pueden parecer anecdóticos, nos  preguntemos qué pasa con la sociedad y con los límites que nos concedemos sobre  comportamientos que pueden ser aceptables o no.

- ¿Qué es el abuso de debilidad?
- Desde un punto de vista jurídico, es  el uso excesivo de un derecho que va en contra del derecho de otra persona. Las  personas vulnerables en Francia, según la ley, son la gente mayor, los  discapacitados y los niños. También se refiere a las personas que están  sometidas económicamente, bajo el poder de otras. Al principio se había añadido  esto último a la ley para luchar contra las sectas.

- ¿Pero?
- Es muy difícil probar que una persona ha aceptado un  comportamiento que le perjudica. Los casos que se juzgan en Francia están más  relacionados con gente mayor que ha sido manipulada por personas que en  principio las tenía que ayudar y que se han aprovechado para ocupar un espacio y  excluir a la familia, que han conseguido que las pusieran en el testamento. La  rivalidad por la herencia también puede darse dentro del entorno familiar, pero  lo que es nuevo y se está extendiendo por toda Europa es el poder de las sectas  sobre la gente mayor.

- ¿A qué es  debido?
- La gente vive más años y, por lo tanto, hay más personas que  son vulnerables, que han tenido un accidente vascular-cerebral, aparentemente  son autónomas, pero tienen una deficiencia de las capacidades cognitivas y, por  lo tanto, es como un filón para conseguir algo.

- ¿El principal motivo del abuso de debilidad es el económico?
- No  únicamente es el dinero, también puede ser el poder. Es una manipulación  afectiva que consiste en decir “yo soy el preferido o preferida de una persona  mayor”, hay un registro de prepotencia, de ser el más fuerte, es un juego que  excita mucho, más que el dinero que se pueda sacar.

- El 95% de las demandas en Francia afectan a gente mayor, ¿qué otro perfil de  personas son víctimas potenciales de este tipo de abusos?
- Personas  fragilizadas por una enfermedad, por un duelo o una separación, que necesitan  amor y ser reconfortadas. Un manipulador puede aprovechar la situación para  acercarse y colmar las lagunas afectivas de estas personas, que no se protegerán  suficientemente porque estarán muy confiadas. Pongo un ejemplo.

- Adelante.
- Una chica que traté hace unos días me  explicó que pasó por una crisis familiar y profesional en la que conoció a un  hombre que le prometió amor, confianza, amistad, y la llevó a prácticas sexuales  que no estaban en el registro de ella. Llegó a filmar cosas muy íntimas y  colgarlas en Internet e, incluso, las hizo llegar al trabajo de esta mujer.

- ¿Se puede decir que es un caso aislado?
- No, este tipo de situaciones se dan mucho, sobre todo, entre los jóvenes  porque hay una especie de tendencia a pensar que uno tiene que ser transparente,  por lo que la gente no se protege suficientemente, no hay demasiada  desconfianza, no hay límites de lo íntimo, de lo que se puede divulgar, de lo  que es aceptable y de lo que no lo es, de lo que conviene y de lo que es  inadmisible.

- ¿Y cuál es la solución?
- Hay que  concienciar a la gente de que todo no es posible y que hay que poner límites  para protegernos, pero también poner límites a nuestro comportamiento respecto a  los demás para evitar convertirnos en abusadores.

- ¿Hasta qué punto influencian las redes sociales en propagar  la vida íntima?
- Muy claramente los medios tienen algo que ver,  pienso que los nuevos métodos de comunicación, en que todo es instantáneo y se  puede difundir, es algo que ha cambiado nuestra relación con el mundo. Además,  los padres han perdido los marcos de la educación, no ponen límites, les cuesta  hacerse respetar y esas barreras que eran antes demasiado fuertes, ahora han  desaparecido y esto puede poner algunas veces a los jóvenes en peligro.

- ¿El nivel de formación es una prevención contra  el abuso de debilidad?
- Al contrario, contra más cultos e  inteligentes somos, más percepción tenemos de que no corremos peligro y no  desarrollamos nuestro espíritu crítico sobre este tipo de cosas. Puede ser una  trampa.

- ¿Todas las víctimas de abuso de debilidad son  débiles?
- Desde un punto de vista jurídico, sí, pero desde mi punto  de vista, no. Tengo un ejemplo, que cito en el libro, que es de un amigo mío que  fue víctima de un estafador. Y me dijo: "No es un abuso de debilidad porque yo  no era débil cuando encontré a ese hombre, pero es un abuso de simpatía, conocí  a alguien tan seductor, agradable, inteligente y culto que no desconfié  suficientemente hasta que me enteré que era un timador buscado por la policía.

- ¿Las personas débiles pueden cambiar su estatus  de víctima?
- Creo que se puede salir del estatus de víctima, trabajo  para conseguirlo, porque sino, sería un fracaso para mí. Pero cuando se ha  estado mucho tiempo bajo el poder de alguien, es más difícil abandonar este rol.

- ¿Qué prevención se tiene que tomar para no ser  tan fácilmente manipulables?
- Desarrollar el espíritu crítico y  escuchar un poco más nuestros sentimientos, no reaccionar solo a la rapidez de  los intercambios, darse un tiempo de reflexión, preguntarse “¿esta situación me  conviene o no?”. Y esto hay que hacerlo bastante deprisa porque cuando estamos  inmersos en una situación de manipulación, hay un momento en que no se entiende  nada, entonces, hay que hablar con otra persona, distanciarse un poco para  intentar ver las cosas de otra manera.



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