"El maltratador siempre repite, el que pega una vez, pega dos"

FARODEVIGO.ES-23/05/2010-CARLOS GARCIA

Carmen Novo Colldefors - Fiscal especializada en violencia de género 

"El sufrimiento por el maltrato psicológico puede ser peor que el del físico"

La Fiscalía de Pontevedra decidió hace ya once años especializar a uno de sus componentes en materia de violencia de género. Nacía la Fiscalía delegada en materia de violencia de género, cargo que desde entonces desempeña Carmen Novo Colldefors. Durante más de una década ha conocido numerosos dramas que reflejan una de las lacras de la sociedad actual: la violencia sobre la mujer. Después de un 2008 dramático con seis víctimas mortales en la provincia, destaca que el pasado año "no hubo ninguna muerte". No obstante, fueron más de 2.749 los casos de maltrato en la provincia.

–Dice usted que la mayoría de los incidentes son agresiones leves, acoso psicológico, amenazas, para continuar con casos, pero en menor número, de maltrato habitual y lesiones graves. ¿Al maltratador hay que denunciarlo cuanto antes para evitar que la situación vaya a más?
–Lo mejor es denunciar siempre desde el primer momento. Además yo estoy convencida de que el maltratador siempre repite. Quien pega una vez, pega dos veces, al igual que quien amenaza o insulta ya que demuestra ser una persona agresiva y hay que pararlos desde el inicio.

–¿Son muchos los casos de víctimas que acaban por retirar la denuncia contra su agresor?
–Bastantes. Hay mujeres que denuncian ante Comisaría o en la Guardia Civil y cuando llegan al juzgado se acogen a su derecho a no declarar –en el caso en el que sean pareja o matrimonio– con lo que, no siempre pero sí muchas veces, nos quedamos sin pruebas contra él.

–¿Es muy difícil poder probar un delito que suele cometerse en el ámbito privado si no se cuenta con la declaración de la víctima?
–Sobre todo cuando se trata de amenazas o maltrato psicológico o físico pero muy leve, que no deja huellas, ya que muchas veces no suele haber otros testigos, sólo la declaración de la víctima. Sin su testimonio nos resulta prácticamente imposible acusar. En el caso de que existan lesiones las denuncias vienen siempre acompañadas de un parte médico que sirve de prueba. También existen muchos casos en los que, tras decretar el juez una medida cautelar o de protección o incluso una condena, hay víctimas que a los pocos días van al juzgado a solicitar que se retire.

–¿Y puede ser retirada?
–Si se trata de una condena no. Si es una medida cautelar a lo mejor la víctima es la que menos advierte el peligro por lo que no se accede siempre a sus peticiones, ni mucho menos. Por último, también hay mujeres que ni siquiera piden la retirada de las medidas contra su agresor, simplemente retoman la convivencia sin más.

–Además de las fuerzas de seguridad, la Fiscalía y los juzgados hay otros agentes que cada vez se involucran más en la lucha contra la violencia de género. Es el caso de los profesionales sanitarios, ¿les informan cada vez más de los posibles casos malos tratos que detectan?
–La verdad es que, habitualmente, los casos que nos llegan a la Fiscalía pasan antes por la Policía o son denunciados ante el juzgado por lo que a nosotros la denuncia nos suele llegar ya con un atestado y un parte médico, pero sí que informan.

–Una de las dificultades con las que se puede encontrar una mujer maltratada para abandonar al agresor es la dependencia económica que puede tener de él, ¿hay ayudas para que puedan salir adelante?
–Sí, sigue habiendo ayudas. No obstante, yo pienso que más que la dependencia económica lo más importante y lo más grave es la dependencia emocional que tienen hacia su agresor. Sobre todo porque esto es lo que provoca muchas veces que la víctima acabe volviendo con el maltratador a pesar de que llegan al juzgado con mucho miedo..., yo creo que ahí existe un problema psicológico que habría que abordar.

–A veces se relaciona el maltrato con los estratos más bajos de la sociedad ¿es real esta visión de la violencia de género?
–Yo creo que todo el mundo es susceptible de ser maltratado en algún momento de su vida. Sí es cierto que son menos los casos que se producen entre personas que, podríamos decir, tienen niveles de renta alta, pero no sé si es porque no quieren denunciar, por vergüenza quizás...

–¿Y por edades? ¿Hay un repunte de los casos de maltrato entre los jóvenes?
–Sí, entre los jóvenes se están dando casos. No son el grupo de edad más numeroso en cuanto a número de denuncias, que serían los de mediana edad, pero hay bastantes. En cuanto a los más mayores, cuando se denuncia por primera vez suelen ser ya episodios de maltrato habitual en los que a la víctima también le cuesta mucho dejar al agresor.

–¿Es cierto el mito existente de las denuncias falsas?
–No es cierto. No puedo decir que no las haya pero las que conozco son realmente muy pocas. Lo que pasa que en ocasiones se absuelve a un acusado o ser archiva la causa pero eso no quiere decir que no exista el maltrato, sino que no hay pruebas. No obstante, yo vi muchos casos en los que la violencia de género existía. Mujeres que ves afectadas psicológicamente.

–A veces al maltrato psicológico parece que se le da menos importancia que al físico...
–Es más difícil de detectar ya que a veces puede ser algo muy sutil. Hay personas que son constantemente vigiladas por el agresor, que no pueden salir de casa, que no pueden gastar dinero, tener amigos, mujeres que son minusvaloradas y continuamente humilladas, que acaban con la autoestima por los suelos y con depresión. El sufrimiento por el maltrato psicológico puede ser peor que el físico.

Bookmark and Share
Opiniones
No existen opiniones para este elemento.
Calle Génova 15
28004 Madrid
Teléfono: 91 557 70 71. Fax: 91 319 69 29
e-Mail: info@mujeresenigualdad.com
Facebook Twitter Flickr Youtube

Esta página está optimizada para navegadores
Chrome, Internet Explorer 9 y Firefox 4.0

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y optimizar su navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta nuestra
política de cookies